Elegir una herramienta digital también es decidir a quién le estamos pidiendo conexión, tiempo y un dispositivo. El Informe GEM 2023 de UNESCO sitúa esa decisión dentro de un panorama desigual: el acceso y los usos educativos de la tecnología cambian según los contextos.

UNESCO señala que la evidencia sobre su impacto es contradictoria y que los costos suelen subestimarse. También reclama objetivos claros y pruebas imparciales para orientar las decisiones. Para Gami, eso invita a revisar cada incorporación desde el problema de enseñanza que queremos abordar.

El informe también advierte sobre las brechas de acceso, la preparación docente y los riesgos de distracción y de uso de datos personales. El debate no queda reducido a tener o no pantallas: incluye quién puede participar, qué apoyos necesita y qué condiciones hacen posible aprovechar un recurso.

Para las propuestas que incorporan elementos del juego, el debate deja una tensión concreta: una plataforma puede ofrecer muchas funciones sin resolver las condiciones para usarlas. La conectividad, los dispositivos y el acompañamiento docente forman parte del mismo escenario en el que se decide qué tecnología tiene lugar en una clase.